SOL EN MI VIDA
El sol de la mañana golpeaba con fuerza escondido bajo la brisa de un mar tranquilo, lejano aún.
Mi cabeza en condiciones perfectas- extraño-. Dos cervezas como solución a mis males.
Tras una ola, llegaba otra.
A eso de las tres de una preciosa tarde. A eso de las tres, mis primeros achaques.
Mi cuerpo nervioso, mareado e inquieto. Un café mal pedido acrecentó el malestar.
De regreso, las mismas tres canciones animaron un cuerpo ya para el deshecho.
En la oscuridad.
Apareció un confidente de la noche. Parecía la estrella que compré la noche anterior.
Sin muchas palabras y un adiós.
Sin una canción, sin más sonrojo que mi rostro quemado por la luz del sol.
15. Noche
Hace 16 años
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