17 abril 2008

Ochenta + tres

JUEVES DE DIARIO


Día de cena-y cenaba casi todos los días-.
Pero ésta era especial; era con gente, rodeado de chavalería particular. Allí no estarían ni María ni el viejo Padre Prior, ni siquiera un pájaro inoportuno.
Estado de humor, magnífico; estado corporal, pequeño.
Un tal Elvis acompañaba mis dedos en un escrito. A la vez que escribía pensaba “este chico no canta mal no”.

Entremezclando de aquí y allá, de melodías tan seductoras como pegadizas y una voz que sometía mi cuerpo a estabilización emocional- casi incontrolable-
Para algunos, pasado- pobres-; para otros, gloria- ahí estoy yo, pobre desconocido-

Lo mismo sonaba “burnin’g love” haciendo que los pies no pararan de moverse, como “it’s a matter of time” donde te veías embutido- según grosores- en traje vaquero con botas y pistola en cadera entrando en un Saloon donde bella ragazza de pechos tremendos guiñaba un ojo y… mostraba otro.
Y ahí me quedaré por esta tarde. Mi cuerpo lo pide así. Pechos y un guiño.
Qué más puede pedir un hombre si no es amor…

Pistolero, desenfunda y
Enfunda.

I’ve got a thing about you…Un tal Elvis nosequé.

Entonces, grité… Carlooooooooooooooooooooooooo

3 comentarios:

Anónimo dijo...

...el pistolero ha enfundado la pistola....amigo cowboy.

Anónimo dijo...

y andaba carlo, como siempre

kakan dijo...

Aquí se siente todo el mundo identificado o qué!!