28 mayo 2008

Cien + 24

El MOSCO


Me encontré hablando sólo. Como un loco! Ahí estaba yo, con mis uñas de los pies a medio cortar, con el calcetín roto en su dedo gordo y un mensaje en la mano. En él se podía leer " muaaaaaaa".

Recibí una llamada del más allá. Era un viejo amigo que, a diferencia de los espantapájaros, había partido hacia otro lugar. Me dije... o bajo tierra o en el cielo, una de dos.
Le saludé con palabras sordas y un adiós.

Releí el mensaje en mano, ponía... " muaaaaaaaaaaa"...

El viejo recién llegaba de sus mundos. Esperaba un saludo, quizá un abrazo perdido. Me acerqué a él, me paró con la mano y dijo:

-Creo que ha caido un mosco en luz y se ha incandescido!-

Es cierto que aquello me despistó un poco pero quité importancia al hecho.
Además, tenía razón. Ahí estaba el mosco, chamuscado por la incandescencia.
Cuando hubo acabado, lo abracé.

Escribí un mensaje de vuelta...

2 comentarios:

Anónimo dijo...

abrazaste al mosco? o al buen amigo?

kakan dijo...

El mosco estaba chamuscado por Dios!
Al buen amigo!