12 mayo 2008

capítulo cien + siete

CHOCARON SÍ


Y me fui pronto, en ligereza.
El sol dormía mi siesta, mi cuerpo descansaba con él.

-Viejo, amigo mío, dime algo, quiero escuchar tu pensar-
-Sabes bien lo que pienso mas aquí no lo diré-

Tomó un libro en sus manos sentando su cuerpo en ligero taburete de tres patas.
El pájaro negro asintió y, con sonrisa eficaz, dejó ver su curioso colmillo a través de pico extravagante.
Si algo no había era ternura en su sonrisa.

El viejo chocó su mano con la pata del pájaro negro que, a modo hip-hopero, cabrioló su cuerpo sobre el alfeizar de la ventana.
Un pájaro de ojos multicolor aprovechó el momento para salir a cenar y beber un poco de vino. Yo, sin saber si aquello era sueño o realidad, dispuse de música que acompañara mi ensimismar.

Dos lagartijas de ojos abombados posaron sus ojos en mí. Sotonerescas ellas, rieron por no llorar-.

-Perdona, a qué viene lo de las lagartijas?-
-Ni yo lo se-
-Algo más?-
-Sí, seguía brillando…-

6 comentarios:

Anónimo dijo...

La palabra sotoneresca no está en el Diccionario

kakan dijo...

Y bien que lo se... como tantas otras... pero... sotonereska...viene de sotonera... un lugar...perdido por Huesca creo.. jajajjajaja

Anónimo dijo...

Estará cerca de Luesia

los lagartos sotoneros dijo...

Allá donde el lagarto loco habita...

kakan dijo...

A saber, nunca he estado. Tan sólo hablo de oídas. que no de idas...

Anónimo dijo...

Pues el que va, vuelve. Entre idas y venidas, viene la que no venía.