17 septiembre 2008

Capítulo 4

ODA AL ABURRIR

Mejorada del Campo comprometía cada vez más la calidad de mis relatos. Poseído por el hambre de sus incesantes visitas, mis dedos y mi mente sentían la presión del iniciado.

Debería dejar de torturame, de mirar estadísticas infieles que atormentaban mi deteriorada psique. Empecé a buscar en mi retorcida mente pasajes de antaño. Nada. 

Frustrado, dejé que pasara la tarde con el frescor de una cerveza.

Amigo Karla, espero que mi falta de lamento te deje contento pues no era intención crear pareado siquiera, sino darte un saludo merecido, amigo sufrido.

Y como ya no se qué más poner pues la felicidad me embarga- fina ironía- me despido ya hasta más ver, quizá luego, quizá ayer- que rima, aunque no pueda ser-.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

amigo querido...los amigos en las alegrías y los lamentos....

kakan dijo...

ayyyyyyyyyyy... ya quedan pocos lamentos... espero!