27 agosto 2009

VEN

Flipero andaba contento. Era pájaro tímido, pequeño, risueño.

De impulsos turbados, académico de lenguas extrañas y un tanto especial.

En hamaca, cual perdedor, refunfuñaba en lamentos varios, ya casi olvidados.

De pronto un sonido, un recuerdo, una sonrisa esperanzadora.

Y andaban los niños jugando en los campos, y las estrellas se apagaban a la vez que cerraba los ojos el sol.

-Y eso??-

-A eso se le llama paréntesis novelesco-

-Ya es coincidencia eh-

-Lo es, la vida es coincidencia-

-Cúanto saber!!!-

-Me prodigo sí-

En el amanecer, otro sonido conocido; otra sonrisa.

-Esos sonidos son extraños-

-Y secretos-

-Me gustaría flipar como tú-

-No es cosa fácil. Yo apenas entiendo mi flipar-

Las estrellas tenían forma curvada esa noche.

Todo cuanto veían mis esmeraldas era curvado. Todo formaba una " S" maravillosa de inborrable recuerdo.

Dejé la lividinosidad para un futuro, susurré, apelé un nombre prohibido... flipé.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Leyendo esto creo qeu se pregunta uno muchas cosas. ¿Perteneceran esos recuerdos al pasado o seguiran siendo presente?
Quizas haya más gente que flipe y lea entre comillas.

kakan dijo...

Hay recuerdos tan cercanos que quizá no merezcan llmarse recuerdos...
Y quien lea entre comillas... sus razones tendrá... la interpretaciones es libre..y muchas de ellas, confundidas del significado original.