23 junio 2008

Cien + 37

DISPERSO


Me miró como quien mira a las estrellas, un tanto alucinado, mareado por la inmensidad del universo, embriagado por sus alcoholes, ensimismado por sus atuendos raídos en batallas sexuales.
Inocencio era así, oscuro de día, oscuro de noche.- curioso-
Las mañanas las pasaba arrinconando todo cuanto poseía en rinconera al uso.
Ropas, tenedores, bolsas de juguetes rotos e incluso un aspirador enchufado.
Una vez arrinconado todo, lo desarrinconaba con ahínco.
Atrapado por una antigua ofuscación, disperso en su mente, oraba, fingía el dolor, se remangaba la camisa.

Leticia, su mujer, esperaba en el río el precipitar de sus aguas bajo los pies incandescentes de la roca.
Cautiva del pecado, de un cuerpo perfecto, de sonrisa preciosa y alma generosa.
Sus cabellos de punta redondeada bajo lo mezquino, sobre la cumbre.-Extraño, como los lunes-

Una gaviota sin sentido, perdida en el diluvio de un río ensangrentado.
Sin alas con las que volar, con sangre y miedo,
angustia
muerte en paz.

Y los pájaros? Sin alas
Y los cuadros? In mente.
Y Leticia? Puro arte.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

y tan disperso, que no me felicita, siendo mi cumple un día después que el suyo.

el perro...

kakan dijo...

disrso, muy disperso... el amor?

Anónimo dijo...

que alegria , que alboroto......