16 junio 2008

Cien + 34

EL DOBLE SENTIDO DE LAS COSAS


Casi sin tiempo para lo demás, sin mesura ni sueño.
Entró enterito, con bien de mantequilla, chocolate hecho, gordito, hervido y, ese olor inconfundible.
Tres bollos fueron tres, que no dos.
Reposé.

Ella lo comió entero, pero menos- misma mantequilla-.
Sin reposo, me abandonó con pendenciera amistad.
Aires de libertad, libre como el viento.
Volvió como aquellas famosas golondrinas

De polvo largo, la carretera, sin final conocido, todo por descubrir.

En pijama, como las princesas de cuentos raros-pero más mona-.

Dos noches, tres amaneceres.
Tres bailes en la oscuridad, dos más en la penumbra.

Las velas quedaron disueltas por su propio fuego, bailando al ritmo del agua que las cobijaba.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Veo que me has hecho caso......por lo de las velas, digo.

kakan dijo...

Clarooooo...velas, que no cirio, que ni está muerta, ni de una iglesia hablamos... eso sí, debían de ser tan baratas que duraron 7 minutos a lo sumo...

Anónimo dijo...

Jajajajaja....tendrás sorpresa......

kakan dijo...

Muaaaaaaaaaaaaaaka!