17 septiembre 2008

Capítulo 2

EL PAJARO CABRON

Entre ojos, piernas y sonrisas los últimos años- no está nada mal-

También se sufrió, y?

Presumiré de ello cuantas veces haga falta.

Y es que, ha sido de presumir.

Siempre habrá un cabrón de pájaro para recordarme el pasado- ¿perogrullada no? recuerdo, pasado...-

Pero no  importa, fui feliz aun siendo infeliz. 

Complicado de entender esto último pero... es lo que hay.

Porque lo mejor de la vida es querer y sentirse querido y, eso, ocurrió.

Que se quejen los que no lo han sentido, yo no, lo he tenido.

Y así va transcurriendo la vida. Entre el pasado, lo vivido, lo querido.  

Que no se vive de recuerdos pero, mejor tenerlos.

Al final, perduran los buenos.

Entre ojos, piernas y sonrisas..

16 septiembre 2008

Capítulo 1

YA ESTAN AQUIIIII

Los pájaros, siempre ellos. Al final, siempre vuelven a mí. Lo hicieron en el pasado, lo harán de nuevo en el presente. Sin simbología alguna, con aprecio tampoco- pues no me fascinan- vuelven a mí como primaveras en abril - Qué cursi eh!!-

Pues en ello estaba que ya estan conmigo. Me miran de nuevo con distintas expresiones. Unas de sorpresa, otras de tristeza y los había que sonreían.

El negro, era de pos sí malo; Y no por ser negro, que en principio fue blanco, sino por su ademán un tanto conservador. 

El rojo era de armas tomar; de pezuña fina y ojo birulero. Tenía gracia el capullo.

Quedaba el inquitetante, el de color sin fijar, el husmeador, el recuerdo del pasado. Terrible él, donde fuere, ahí permaneciere. Éste, en sí, era un verdadero capullo. Jodía bastante el cabrón.

Los había más y de distinta índole pero pronto es para analizar lo que todavía no he concebido y menos aún imaginado. Estaban pero todavía no- raro, pero es así-.

Capítulo 17

NADA

Sabes? Se acabaron los lamentos. 

Nada va a cambiar; excepto la distancia.

Nada va a cambiar; sino los besos

Nada va a cambiar; sino la sonrisa.

Nada va a cambiar; sino los jueves

Nada va a cambiar; Sino las noches

Nada va a cambiar; sino el despertar

Nada va a cambiar, sino el dormitorio

Nada va a cambiar; Sino un vaso de agua vacío.

Nada va a cambiar...

Ni tus ojikos!!!

Sin lamentos he dicho? 

Sí, de verdad.

Dedicado a una lectora muy especial.

Capítulo 16

CORTITO

Les separaba un kilómetro de distancia y sin embargo, parecía tan cercana...

Desde una pequeña tranquilidad, tirado en un sofá negro, un cuadro se reflejaba en el televisor.

Cerró los ojos, seguía ahí, con sus alas al viento, con su cuerpo pegado.

Recuerdo eterno...

Capítulo 15

LOCURA MATINAL ( Para expertos )

Cuando van mal dadas no hay nada que hacer- pensó Juan de Pamplona. El dolor de espalda era insoportable, un pinchazo en el ala peluda de la espalda estaba matando un rostro cada vez más páilido.

Por entonces, los pájaros enfundaban su nuevo pelaje. Tímidamente, el plumaje era cada vez más tupido y los amigos de los pájaros, aquellos que todavía no he nombrado, ni salían de sus casas.

Esas cosas pasan siempre; hay gente que no entiende nada- ni el escribano mismo-. Momentos de apatía se mezclan con la alegría de un instante, del enganche, de lo nuevo y el pasado.

Todo esto no hay quien lo entienda; Yo, tampoco. Pero es que es martes y, los martes son así, incoherentes, raros, medianos, no dicen nada.

Y para no entender, Juan de Pamplona El Conquistador. Ese no entendía nada. A veces parecía hasta tontico-si no fuera porque no lo era!- y, de sus dedos, salía tal chorro de tonterías que, aquellos que lo leyeran, parecieran lo mismo. De ahí el "tonto el que lo lea". Antiguo es pues, afirmo.

Y en eso que estábamos en ello cuando recuerdo Mejorada del Campo. Por ahí hay un lector perdido, sin saber quién es, que visita un lugar extraño, lleno de incoherencias pero que parece haberle enganchado sobremanera. Y es por ello que alucino y lo nombro pues, se lo merece.

Contaremos pájaros de nuevo, que no pájaras, mejor olvido. Que la noria gire, que no cese, ni el recuerdo, que tampoco eso pido.

Buenos días.

15 septiembre 2008

Capítulo 14

30 


Media hora; parece nada y significa tanto.
A partir de hoy mi tarde comienza antes. 30 minutos antes.
Parecen insignificantes hasta que te los quitan- como casi todas las cosas-.
Y aquí estoy, metido en mi cubículo, con una calle medio vacía, como si le importara a alguien mi presencia 30 minutos antes.
Se habrá enterado alguien del cambio? Qién, si no hay ni Dios!
Eso sí, yo , jodido.

Domingo de sorpresas...
Sigo caminando...

Capítulo 13

EL TIEMPO


Ahí estaban, bailando en un sin cesar. 
El alcohol por las venas, el coche, perdido.
Sin más tiempo que mandar un mensaje, la tortura del tiempo.
Y la vida es así, te jode cuando menos lo esperas.

Y cuando no hay tiempo, es que queda todavía mucho por delante.

Me lo contaron:

Un coche, ahí estaba. Pero donde?
-Esto es un infierno lleno de plantas, lo menos tres- decía una. 
¿ Cuando se han visto tres plantas? Como mucho 2!- respondía la propietaria...
Por fin, tras movieminento arriba y abajo... apareció. Con el tiket en la mano, con el tiempo, el dichoso tiempo, ya caducado.

-Buen hombre ábra por favor la verja, que el tiempo es corto y mi lamento eterno.-

Dicen que por fin salieron a través de las tres plantas montadas en un coche antes perdido que, con el tiempo, por fin encontraron.

Juan de Pamplona, cual mosca, permanecía atento. 
Lejos de allí, observando el devenir del apéndice de su compañero...
 

Capítulo 12

EN LA OSCURIDAD, UN APENDICE


Ahí estaba, como las moscas, pesadito y sin irse.
Juan de pamplona El Conquistador, jamás dejaría que marcharan en silencio. 
Un apéndice infernal, sin fin , en forma de mano, brazo, hasta sobaco, se adentraba en la cintura de una mujer anonadada.
En la oscuridad del momento, en un " piérdete un rato " más que correcto, fracasó.
Enfundó su apéndice en el bolsillo ante la atenta mirada de Juan de pamplona que, lo miraba todo, se fijaba en todo.
Un último intento valdío por llevar a la dama a casa, infructuoso, lamento en el rostro.
Por fin, con el alma malherida, tuvo que partir el hombre apéndice en soledad. Con la cabeza gacha, con el corazón roto.
Juan De Pamplona, la mosca cojonera... partió enfundado en una sonrisa sin fin. Aleteando sus alas... el muy cabrón.

12 septiembre 2008

Capítulo 11

CAMINITO DE LOS COJONES


Preguntas sin respuesta; 
Y qué... "camina" me dijeron hace un tiempo.

Ilusiones perdidas por uno mismo
ilusiones de ida y vuelta
Ilusiones maravillosas
"camina"

Esperanza
de nada, de todo
Esperanza de volver a 
"camina"

No tiene sentido
o lo tiene todo
Una oportunidad
La tuviste, la perdiste
"camina"

Y es verdad que las cosas con el tiempo se entienden mejor.
También lo es que es difícil olvidar


De lo que perdiste no llores
lo tuviste
lo perdiste
No lo retengas pues ya se fue
para no volver
Pero es cierto que lo llevas dentro
Lo llevaste, lo llevarás.
como siempre fue
como siempre será.

"camina"me dijeron un día...
Caminaré"


Capítulo 10

UNA NUEVA CANCION DE ANTES 


Se volvió a dejar llevar por canciones de la vida, de su vida y que, en ocasiones,compartía con la gente que le rodeaba, quería y sentía.
Canciones sin traducción, canciones que, sin saber lo que decían, le aportaban lo que tanto echaba en falta.
Juan de Pamplona, El conquistador, tomó fuerzas de donde apenas las había. Miró al infierno, lo dejó atrás, con temor, pero sin piedad; alzó su vista al cielo, a la fría tarde de un maravilloso verano y...

Comenzó de nuevo una canción, comenzó con los versos del final. Versos que hablaban por sí sólos, versos que traducidos dirían algo así.

" no me importa si no me quieren
 destruído, pobre, ciego y desnudo
Soy tuyo, soy tuyo ahora mismo"

Una tarde fría, 
tan importante por otra parte.
Una tarde en lo que te das cuenta da tantas cosas,
que merece la pena vivirla.*

*Juan de Pamplona dixit


Capítulo 9

EL DESPERTAR


Cierto es que se levantó despacio, sosegado, con el miedo todavía muy presente.
Siete veces aulló como un lobo, se miró al temido espejo y... respiró.

Con la valentía de un caballero, se atusó en medio del silencio, de una soledad a la que se estaba habituando a regañadientes, con el sonido sordo del pasado en un ir y venir de imágenes que, de alguna manera, todavía le perseguían por donde fuere.

Una niña imantada en un carrito y una lámpara. 
Una vela apagada y un farol multicolor.
Un cuadro, un pelo, un olor.

Bajó la escalinata de Palacio sin sonreir, con la sombra tras él, con el miedo frente a sí.
Un frío de madrugada ( exageremos la circunstancia, madrugada ) se apoderaba de los brazos desnudos; un café, descafeinado por favor, que calmara su hambre. 

Un día, el quinto, amanecía.

11 septiembre 2008

Capítulo 8

ESTA FLOJERA TAN BRUTAL

No puedo escribir más por el momento...

Una canción, sólo una canción...

Capítulo 7

NO TAN BIEN


Tan nervisoso como una zapatilla centelleante, tan sudoroso como el sueño en pesadilla continua.
Con respiraciones pausadas y toses de miedo. Con la frente en agua y la espalda un mar.
En bostezo continuo buscando un relajo que no acababa de llegar. 
Sin pastilla, sin más que una mente dominar con el poder del corazón, del sentimiento, de la razón.

-Vaya día conquistador de los cojones - pensó.

Otro bostezo más. 
Una agonía menos.

Juan de Pamplona, el conquistador de miedos...


10 septiembre 2008

Capítulo 6


QUIEN 

Apasionado, visceral, un tanto perturbador, caótico, enamoradizo, vago, hablador, simpático, zalamero, adulador, detallista, cabronazo, chulo para unos y pijo.

Pequeño, de ojos verdes y barba tricolor en verano. 
Piernas torcidas cual caballero andante; Sin más espada que la propia, la cual, un día tuvo nombre, la cual, también lo perdió.

Zapatillero multicolor, sin más conjunto que unos pelos espalderos y otros más abajo que no indico por pudor.

Su nombre, Don Juan de Pamplona, el conquistador.

Perdido por un tiempo, en gloria quede, aparecería de nuevo, cuando menos lo esperes.
Pues de todos es conocido que el tiempo lo cura todo y que, si así no fuere, nadie viviere.
Y así clamaban los antiguos a la desdicha. 
Y así tomó ejemplo Don Juan cuando dijo 

"Hasta la vista"




Capítulo 5

PALABRAS


Me lo dijeron con cariño. Lo cual, no estaba nada mal.
Temeroso, con el corazón a cien por hora antes de leer.
Con una media sonrisa en mi rostro y un poco de paz en el espíritu. ( o donde fuera )
La verdad es que me sentía mejor, mucho mejor.

La fuerza de las palabras, el dolor, el amor y todo lo demás.

Suspiré como siete veces.
Alimenté de nuevo un cuerpo destrozado por las circunstancias.

Sin una canción de fondo. 
Tan sólo unas palabras.
Unas bonitas palabras.

Con la sensación de que la noria volvería a girar de nuevo
Aunque lo hiciera de una manera diferente.

Día tres.

09 septiembre 2008

Capítulo 4

SIEMPRE ESTUVIERON AHÍ



Los colmillos eran afilados, la saliva reciente, ácida, pesada.
Unos morros carcomidos por los nervios; pellejo suelto en la boca.

Los sudores aún presentes, la tristeza en vías de algo, de nada, o por siempre.

Miré de nuevo hacia los pájaros que me rodearon antaño.
Olvidados por un tiempo, recogidos en un sentimiento, aparecieron en saludo.

Giré mi mirada a un lado, a otro,  los miré de nuevo.
Permanecían ahí quietos, sonriendome a su manera.

Por fin les devolví una sonrisa que creía ya olvidada, saludé a mi modo y dije:
-Hasta pronto-


Capítulo 3

SONIDOS APAGADOS


Dejó de sonar, lo esperaba- su sonido- mas... silencio, nunca llegó.
Miraba cómo pasaban los minutos, las horas y los días.
Silencio.

Esperanza de un sonido, nada más. 

Sonido que duela, acompañe y, quizá mate.
Cualquier cosa era mejor que el silencio.

Cerré los ojos ensimismado en una pesadilla donde mis dientes eran grandes y blancos en un lateral y como siempre el resto.
Sueños extraños sin duda.

Siete ojeras acompañaron mi despertar.
Siete ojeras, tantas como pesadillas en la noche.

Antes, silencio, nada más que, silencio.


Capítulo 2

A TRAVÉS; A UN LADO; EN TODAS PARTES



Una sombra alargada tras de mí.
Unos sudores fríos en mi frente.
Sin sol que ayude, sin lo azul en lo alto
Pero con sombra, demasiada sombra.

Miré al frente
También la vi.
Hasta me pareció verla sonreir.

Me di cuenta que estaba por todas partes
hasta en la oscuridad de unos ojos cerrados.

Sudores fríos que no cesaban
Oscuridades que me perseguían entre sonrisas.

Día dos.


08 septiembre 2008

Capítulo 1

UFF


En estado catatónico.

On-off.

Un sin vivir, sin aliento.

On-off.

San Dios qué resaca- dijo uno-

Asentí...

05 septiembre 2008

Capítulo 12

LLEGÓ, SE FUE


Llegó la tan temida respuesta. 
Llegó el definitivo adiós.

En una maleta guardados 
Partieron para no volver

Miré a la gaviota sin respuesta -pues jamás le pregunté-.
Le dije:
- Adiós. ¡ Qué mas da!-
Me miró sorprendida, sin saber.

Di la vuelta, miré el camino.
Volvería a andar.

Cerré los ojos, respiré.
Tras un profundo suspiro, emprendí la marcha. 
Con los pies descalzos por un camino de piedras que, con el caminar, con el tiempo, quizá en arena convirtiera. 

Saludé a la gaviota
le sonreí 
Partí

Capítulo 11

DE POLLO PARECIERA QUE HABLO


Me puse a escribir unas letras; un algo que tampoco sabría explicar ni describir.
Unos sentimientos, unas sensaciones que, conforme llegaban a mi mente, desaparecían bajo mis dedos.
Un amanecer distinto, una sonrisa, una resignación, un espejo lleno de recuerdos cada vez más lejanos.

Todo cuanto sentía cambiaba al instante de ser escrito por unas  manos, hartas ya de sufrir, de escribir, de llorar.

Apechugué con mis faltas, mis males y mis nervios. 
Apechugué con la rabia, el pesar y el recuerdo.

Unas palabras todavía sin respuesta; temeroso de que, tarde o temprano llegarán.
Los mismos miedos, la misma angustia.

Apechugué...

04 septiembre 2008

Capítulo 10

ENTRE-OLAS


Distintos los dos. 

Cuatro letras; las mismas; tan diferentes a la vez.



Un hola, un simple hola.


Uno sonreía, el otro carcomía.


Un hola, un simple hola.

Tan distintos los dos.



Uno en la oscuridad de la noche

El otro en la oscuridad de un momento.



Uno al despertar, 

Otro para lamentar.



Un hola, un simple hola.             

03 septiembre 2008

Capítulo 9

POR NO SABER QUE HACER


Dejaré pasar los días y las noches. 
Esos mismos que  ahora tanto tardan en pasar y, en los que uno, no deja de pensar.
Sin saber la respuesta, sin encontrar una salida.

La gaviota nada dijo, 
Tampoco le pregunté.

Ciego y sordo continuaba por querer y no querer,
Ciego y sordo hasta el absurdo.
Por miedo, por no se qué.

Como un gusano
Sordo y ciego.

Por no saber, 
Por no saber si querer saber.

Por no saber qué hacer...

Capítulo 8

NO SE YO; NO SE YO


Cruzó los dedos, miró al suelo...
Cuando se levantó, tan sólo la tierra húmeda guardaba en sus rodillas.

Las manos, ensangrentadas, y en su corazón, el dolor del alma perdida.
Cuando se levantó, tan sólo las últimas lágimas recorriendo sus pupilas.

Recorrió los últimos pasos hacia la gran avenida. 
Cuando se levantó, tan sólo tierra seca en sus rodillas.

Miró al frente. Un pozo de oscuras aguas lo esperaba,
Marchó dejando tan sólo la tierra caída 

Murió sólo, con el dolor.

En la tierra
Una flor amapola y una espina


jajajajajajaja se me ha ido la olla...




Capítulo 7

UN DÍA 


Desperté con las imágenes de una noria.
Desperté sin olvido.
Desperté sabiendo que nunca lo habría.
Desperté sin mirar  un espejo lleno de recuerdos.
Desperté sin estar aún despierto.

Preguntaré a una gaviota. 
Preguntaré por saber lo que no me atrevo a saber.
Preguntaré porque quiero, porque no hay más remedio
O, porque tampoco lo quiero.

Desperté viendo el girar de una noria llena de imágenes
Desperté queriendo no ver
Desperté con los ojos cerrados.

En la oscuridad, ciego y sordo como un gusano
Una noria no cesaba de girar.

Preguntaré a una gaviota
Preguntaré si vuela, olvida o calla.



Capítulo 6

PASION


Fases.
Creo estar en la 2.
A la tres la temo y, a la cuarta, le tengo tanto respeto como  certeza de que llegará antes o después.

La cuarta es curiosa; distinta entre todas y a todos. 
Unos la persiguen por encima de la dos y la tres; Otros... la quieren retrasar hasta el infinito dando paso así de nuevo a la fase uno y, de ésta, directamente de nuevo a la tres, evitando por tanto la dos, la más desagradable, la que más daño hace a uno mismo y a los demás.


En todas ellas encontrarás pasión, en todas ellas, en todos nosotros, en unos más, en otros menos.

Pasión, jamás pediré perdón por ello, ni por querer, ni por haber amado.

Miré los gusanos. 
Ciegos y sordos, parecían no darse cuenta de mi presencia.


02 septiembre 2008

Capítulo 5


LA NORIA


Husmeé por donde me equivoqué, por donde quizá acerté y también fallé. 
No buscaba nada más que matar un tiempo que se hacía eterno. 
Volví a revivir tiempos no tan difíciles, donde las cosas sencillas lo eran de por sí y las complicadas se dejaban querer.

Una noria sin final. 
En cada carrito una imagen, en cada imagen una sonrisa, una lágrima, unos ojos, y un adiós.

Un circo, una princesa y un cuadro pintado.
Un amanecer, un desayuno, una luz, una vela.
El mar, la tentación y la lujuria.
Una ducha, dos y tres, 
El sudor continuo y un mirar.

Imágenes guardadas en una noria que no dejaba de girar.

Imágenes que no olvidaré
Porque la noria no hace mas que girar y girar
Crecer y

Crecer...

 

Capítulo4

ANTES CONOCIDO; TODAVÍA POR DESCUBRIR


La calle estaba apagada.
El sol, entre las tienieblas; 
Las tinieblas, escondidas en lo más profundo.
Una funeraria de amigos en constante ir y venir, un soplo, una ayuda, un nuevo amanecer.

Más allá de las tenues olas del mediterraneo, la esperanza de que, aquellos que se fueron, descansaran en paz.

Y los gusanos, trepando, reptando, saludando a quienes, con poco fundamento, miraban su lento caminar.

Carlos:
- Míralos, como que quieren tocar el cielo. Pobres desgraciados!-
-Cerca estuve, cerca-
-Me pone malo que repitas los mismo palabros; como si no entendiera!-
-Me pone, me pone. Todavía me pone sí-.
-Jodó.- finalizó.

Los asteriscos se confundían con los cuadradillos y, éstos, con las minúsculas.
Los pájaros volvían sus pasos hacia atrás- como reculando- decía Carlos con sus ojos entornados al infierno de aquellos que navegan todavía sin rumbo fijo.

Un infierno conocido,
Todavía por conocer.
Tan cercano
Antes ya olvidado.




Capítulo 3

GUSANOS


No se si eso era reptar, bucear bajo tierra, o traspasar fronteras pero cierto es que, lo que vieron mis ojos, estaba ocurriendo.

No tenía nada que hacer- quizá cortarme el pelo- pero era pronto para ello. 
Así pues, me quedé mirándolos como un jubilado una obra. Las manos atrás y los ojos fijos en ello, en ellos.
Reptaban, captaban mi atención. 

Y las olas? Lejos, demasiado lejos.

Me pregunté qué diría Carlos de esto. 
-Mira, como que quieren comer algo de abajo, o del cielo; Pero claro, ahí no llegan, son pequeños y van por el suelo-
Me gusta "su locura a-mañada".

Sin ojos, porque para ojos ya los hubo y eran hermosos, aun sin pintar.
Sin piernas, ni patas- para qué-
Y la boca, si la hubiere, imperceptible, como la sonrisa.
Ya la hubo, inigualable.

Y las olas? Lejos
Demasiado lejos.



Capítulo 2

MARCHARON 2


Lejos, apenas perceptibles, 
ni con una mirada a distancia.

El sonido de una nueva canción hacía palpitar de nuevo un corazón malherido. 
Una sonrisa triste, de pesar, de ánimo, de quizá nunca, de esperanza, de tantas y tantas cosas reflejada en un espejo cada vez más oscuro.

El sonido de una flauta, el recuerdo de un antes, la batería de un futuro, el dolor del pasado, un futuro querer esperando de nuevo; 
Sin prisas, sin más tristeza que lo perdido.

Me despedí de ellos sin mirar; 
Una mezcla de vergüenza, de pesar, de querer.
Me preguntaría muchas veces el por qué. 

Me despedí cerrando los ojos, cerrando las puertas.

Y se que, aún lejos, siguen ellá, escondidos, quizá perdidos, en lugares lejanos, al oído de las olas de un mar azul que calmen su dolor.

Escuché de nuevo el sonido de la flauta.
A lo lejos, una vieja amiga, sonreía.

01 septiembre 2008

Capítulo 1


MARCHARON


Se fueron, quizá, 
para no volver.
Apartados de lo que hubo, distantes del comienzo,
fin de un prinicpio, comienzo de un final.

Se fueron, para no volver.

Con su sonrisa escondida, 
con el ojo sin pintar al amanecer.
Metieron todo en una maleta, 
marcharon,
 para no volver.

Los vi partir. 
Testigo de ello fui.
Con sus ojos sin pintar
con los míos...


sin mirar.



06 agosto 2008

ciento ciencuenta y siete

NADA

Hace tiempo  que no escribo.
El calor, la vagancia y, por qué no, la falta de una idea básica, habían ralentizado mis escritos. 
Divagaciones sobre el qué y el a donde,

Desperté con las ojeras puestas, con la barba espesa y el blanco de unos pelos asomando por la barbilla. 
Cierto es que ni incomoda ni asusta pero... la edad no perdona.

Enrollado en cables por el cuello, con el auricular clavado en la espalda, el brazo dolorido por unas agujetas por las que mejor no preguntar y un sol, en lo alto, amenazando por lo que pudiera llegar.
Pocas ganas de nada y menos de algo.

En algún lugar, sonriendo al personal, una dama...
En algún lugar, en lo más recóndito de la ciudad,
En angún lugar, quizá en un sofá...

01 agosto 2008

Cientocincuenta y 6

UN BAILE DE SONRISAS*


Lo tomé prestado de un libro.* 
Un recuerdo, una frase perfecta que la describía perfectamente.
Rabié- si existiera el palabro - por no habérseme ocurrido a mí -cuestión del no saber-

La descubrí volteando mi cuerpo como un toro a la salida al ruedo. 
Despistado por lugar extraño en mi vida. Olores que confundían mi mente y repudiaban mis fosas nasales. Perdido en un diluvio de gentes, entre cientos de tiendas improvisadas.
Al final de un pasillo, un cinturon negro- de ancho importante- como su sonrisa.

Mi rostro, oculto para mis ojos, sin espejos que me lo mostraran. 
Mi corazón, bajo la pequeña coraza que lo cobijaba.
Mi rostro, tan sólo ella lo miraba.

Egun on...


Princesa, hada, lo que fuere... allí estaba.

31 julio 2008

Cienttocincuenta y 6

DE NEGRO


Y sí, hacía un calor insoportable. 
Estaba sentado, con la puerta abierta, sin corriente, sin respiro.
Me dieron los buenos días, sonreí.
Con una canción que no paraba de repetirse, con una camisa de lino blanca y un pantalón.
-Dios qué calor!-

Demasiado pronto para una cerveza, tarde para otro café, perezoso para un triste vaso de agua.

Con el mono puesto, como antaño - dos meses lo menos...- a la espera, a un día, a unas horas, unas pocas nada más.

Esperaría a mediodía. Esperaría para tomarme esa cerveza que refrescara mi cuerpo, que lo pusiera en marcha.

Frente a mí, la ilusión; 
Al lado, pegado como el sudor de un cuerpo vestido en negro, precioso, sexy, arrebatador....el ansia.

Egun on....

30 julio 2008

Cientocincuenta y 4 o 5....

DISCULPA


Me dijo "hola", me ganó por la mano.
Después sonrió y me volvió a ganar.
Nada había cambiado desde entonces; cada vez que sonreía me ganaba, cada vez que me decía "hola", babeaba.

Es cierto que apenas la veía; también que desesperaba.
Un perdón sincero, no más. 
Un por favor,
Un "te quiero".

Lo tenía todo.
 A quien quería y el calor que ansiaba. 
No podía quejarme
mas me quejaba.

Y por ello pido perdón al cielo, a quien escuche y lea estas palabras.
Pues injustos somos a veces, aun teniendo lo que soñabas.

Nos vemos...

29 julio 2008

Cientocincueta y 3

MARTES


Nublo- como dicen por ahí- amaneció el día. 
Un café au lait para desayunar- fuerte él-.

-Buenos días pater-

Me miró con cara de esquizofrénico- pobre, tampoco fue para tanto- y respondió.

-Qué dijo?-
-Eso es secretico- 

No dejaba de pensar en sus ojos.
Estaban presentes, tan lejanos, tan cercanos.
Esa sonrisa pacificadora que calmara mi ansiedad.

Locuelo, ensimismado, mirando de reojo mi pie, con gracejo, sin miedo...

28 julio 2008

Cientociencuentay 2

HACE TIEMPO...


Locuelo, olvidado por el amor, resurgió de sus cenizas. 
Miró mi rostro un tanto entristecido por el aburrimiento, sonrió con ese gesto tan suyo y lamió mis pies. 

- Los pies no Locuelo, que me agito-

Juguetón él, lo repitió.
 
Un puntapie de izquierda a derecha con el exterior y en parábola lo dejó colgado de un farol. 
Un sinquerer provocado por un juego peligroso.
Miré al farol, miré mi pie, un quejido, una lágrima en sus ojos.

Lo bajé de las alturas estrechándolo en mis brazos como quien abraza a su amor. 
Miré sus ojos tristes, acaricié su pelo y él, dejó caer su cuerpo en mis brazos con sonrisa, sin más placer que mis manos sobre su cuerpo.

Los ojos eran oscuros, sonrientes.
Su boca, la alegría.
El cuerpo, langostinado.
Y yo, esperándolo.

Cientidiez

LAS NOCHES


En la madrugada las cosas se ven distintas, como más oscuras. 
Las sombras del siempre presente Lucifer acojonan al instante. Floreros y marcos, si los hay, asemejan figuras de corte dantesco y, los almohadones, parece que le miren a uno con sonrisa pecadora. 
Madrugada de terrores en soledad.

Pero es verdad que siempre amanece- excepto en muerte- y que, de aquellos temores, hacemos olvido. 
El miedo.

Miedos hay que se comparten, otros no -es lógico, no más- 

Una mañana de sudores, de calor impregnoso -prodigioso vocablo- de amaceceres extraños.

Un día más, en silencio, en espera.

24 julio 2008

Cientociencuenta y 1

LA ALEGRIA OLVIDADA


De azul cielo y gris nube el decorado. 
Comencé el día mirando aquellos pájaros de insulso color que rondan las plazas de ciudades infestadas de calor humano, de sudores varios, olores sin igual, desiertas de bancadas a resguardo. 
Un día insulso, carente de emoción con inesperado giro de 180 grados.

Los pájaros tornaron su triste disfraz grisaceo para vestir las mejores galas. 
Las lagartijas de ciudad- las de cola estrecha y corta- salieron a saludar con sus patas-ventosa al personal de las terrazas y, los cucarachos, se perdieron en las catacumbas entristecidos por mi sonrisa.

A lo lejos, en mi mente- antes materia gris ahora multicolor- una belleza me esperaba en el calor de la noche. 

Una cerveza, viento sur y una dama. 

En la oscuridad, una luna decreciente, a la espera de la luna de agosto...

23 julio 2008

Ciento cincuenta

EGUN ON


De azul y rojo, blaugrana. Con la sonrisa enmascarando un rostro cansado. 
De buen apetito, con el queso como único ingrediente- más sus besos-.
Los ojos, enrojecidos, lastimeros, preciosos.

A la luz de una vela y su espalda como presente.

Desperté temprano, junto a ella. 
El calor de las sábanas perdió fuerza en su ausencia. 
Pasé mi mano en su encuentro -sin presencia-. 
Las sábanas quedaron vacías sin ella, frías, fantasmagóricas.

Habría sido un sueño?

Instantes después la vi entrar por la puerta; Con su sonrisa, eterna, maravillosa y la misma ropa blau-grana. 
Me besó, me dijo adiós.

No fue un sueño. Y si lo fue... fue tan real como la vida misma.

Egun on...

22 julio 2008

Cientocuarentaynueve

VOLVEMOS?


Y sonreí.
Llegué a casa destrozado, muerto de dolor corporal, de un viaje tedioso, incómodo y aburrido.
El pájaro me miraba en su árbol. Habían crecido las ojas. Al abrigo de éstas, descansaba en paz.
Me guiñó un ojo y sonrió de nuevo.

Me miré entonces en el espejo; con cara de mamón, sonreí tras él.

Al lado, en una fuente de colores imposibles, una pájara celosa aleteaba sin cesar intentando llamar mi atención. Iba con plumaje rosa y pestañas negras- extraño pájaro sí-. 
Me quedé mirándola absorto, con la sonrisa de un misterio, con el placer de mirar un cuadro perfecto. 

Con un pico deslumbrante de belleza y placer, sonrió de nuevo.




19 julio 2008

Cientocuarentayocho

LUNA LLENA

Enmudecí para no decir más-mejor así- 
Un día, una noche de luna llena, desperdiciada por la puta vida. 

Miré al pájaro que se escondía del calor al abrigo de un árbol sin ojas. -Pobre desgraciado- pensé; sin escapatoria posible, sólo, ante todos y todo.
Miré hacia mi propia persona. Entonces, comprendí- pobre desgraciado-.

Intenté iluminar mis pensamientos. Intenté sonreir de nuevo...

18 julio 2008

Cientocuarentaysiete

EN MIS BRAZOS II


La tuve frente a mí, hace tiempo ya de eso. Lo menos cuatro días.
Me dijo adiós; se fue hasta hoy.
En la noche, a medio tiempo entre la oscuridad y el ocaso. 
Cuando todavía no se hubiera puesto el sol sobre el horizonte, la encontraré de nuevo. 
Poco, mucho, el tiempo, siempre relativo.

Con la sensación extraña de su ausencia, solitud en una casa vacía- hoy completa-.

Y ya me despido. 
Me voy de aquí, a la espera, de quien me quiere y me desea.

TOMAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!


Cientocuarentayseis

CON MIS BRAZOS


Hora es ya 
y está llegando
Poco queda

Tan sólo horas
pocas
Que se hacen eternas

Volveré a ver sus ojos
a tener su mirada
sin más que,
abrazarla

De lujuria 
habrá tiempo
ahora, tan sólo, 
me conformo con mirarla

Abrazarla...





17 julio 2008

Cientocuarentaypico II

PALOMO


Ahí estaba él, como paloma de la paz, en blanco nuclear paseando su cuerpo entre las bellas damiselas que nos rodeaban. Toallita, mochila perfectamente ordenada y su crema protectora de acción rápida. Entre sus músculos pectorales, una pequeña plantación de pelo, el resto, un infinito bañador color rojo que, para palomo blanco, no era el más apropiado.

Miré unos instantes hacia mi izquierda. No miré más. 

Miles de chicas extranjeras, como clonadas, paseaban sus clonados cuerpos por la ciudad. Alguna, incluso con grandes tacones por la playa... ellas son así. Yo, lejos de mirarlas, como un buey, zuzen- zuzen, sin desviar la mirada, con el orgullo y el saber estar intacto... 

El Gin me supo a gloria ( 7,50 euros ) lo merecían. Ahí estaba el palomo, en descanso y postura sin igual- reposaba-.
Yo hacía frente al sudor de mi cuerpo empapándolo en agua. Y es que "litros de alcohol corrían por mis venas Sanfermineras".

Más tarde, hacia las seis de la tarde el palomo y yo.... 

16 julio 2008

Cientocuarentaypico

DONOSTIA


Ahí estaba yo, enfrentándome a esos bichos de tacones altos en la soleada Sansebastián. Con los nervios y la pausa de unos Sanfermines maravillosos, con el calor de un día hecho por y para el momento. En unas horas, Bruce, estría frente a mí.

Al lado, un pájaro. Con su nombre y apellidos esta vez pues de pájaro humano se trataba, que no volador. Con su kit playero, aguas refrescantes incluídas. Tras dos horas de sol, el placer de los pintxos del Bergara; Más tarde un Gin en el voulevard. 

Comienzan las llamadas, los nervios se acrecientan y yo, con el pájaro a un lado, impasible pájaro, en nervio puro. 
-Ya llego- decía Iran. -Corre, corre que dan pulseras para entrar los primeros- repetía. Nadie llegaba a su hora. Los demás en calma total, sin poder acceder a semejante acontecimiento.

Y ahí me encontré, en primera fila; rodeado de un par de franceses y delante de unas chicas de Lesaka. Delante, tan sólo un escenario y un buen vaso de cerveza fresca.

Iran, mi gran Iran, un abrazo primero, otro después y un adiós.

El anecdotario quedará para otro capítulo...hoy no más que .... San Dios que concierto!!!!

Gracias a Iranzu, mi gran Iranzu....

05 julio 2008

Cientocuarentaycuatro


IMPROVISANDO

Te quiero


04 julio 2008

Cientocuarentaytres

MAÑANITA 2


Ahí estaban los ayer sudorosos, sudando de nuevo. Con sus prisas, sus lamentos y gritos. El ruido, ensordecedor; mis nervios, perturbados sobremanera.

Era perra dálmata, preciosa. De ojos sinceros, risueños, encantadores de serpiente.

Un capullo dijo:
-será culebra más que serpiente-
A lo que el graciosito del grupo respondió- más bien angula-.

A todo esto, el hedor era principesco, festivo, abroncado.

Y yo, esperaba paciente, sin contestar, durmiente, apaciguado, sonriente...

Sin nadie que perturbara mi escrito, sin apenas nada más que un dálmata de colores cambiados.

03 julio 2008

Cientocuarentaydos

MAÑANITA



La actividad era frenética esa mañana. Gentes de todo pelaje extendían sus miradas aquí y allá. Transportistas sudorosos repartían intranquilos los bultos que debiéramos beber en prontitud- tremenda frase-.

Veinteañeras entaconadas de culo prieto basculaban las caderas en ritmos semidesconocidos.
Madurita de sonrisa infinita envelada en la noche.
Con las gotas de amor sobre su espalda vacía, con el alimento de una agua recorriendo su cuerpo, entragada al placer, a la lujuria y al sexo.

Un padre nerviosito ponía la nota escalofriante a la mañana. En su cubículo, con sus gafas y un periódico, inventándose tretas para no dejarme en paz.
Nerviosito sí, muy nerviosito.

Amaneció como un dálmata, como un dibujo de cuento; preciosa, moteada...

01 julio 2008


Y CUMPLE


Sus ojos entornados en blanco
tronqueter, amigo, hoy cumples 38

Y de dama extrangera, casadera y
por la iglesia

Y quién te ha visto y quién te ve
sino es el cura, Dios también.

Y cumples edad madurita
con tu colita, y tu sonrisita

Y recuerda que el traje no sea estrecho
pues de la puerta al altar hay un trecho

Y que los botones te aten
pues de lo contrario
lo mismo estallo.

Y con esto me despido
38 años ya cumplidos.

Dulce pájaro de juventud, de colita tiesa
y mirada aviesa.